(miComunidad.com) El asesinato del activista Charlie Kirk el 10 de septiembre de 2025 sacudió no solo al mundo político estadounidense, sino también a muchas comunidades de fe. Kirk, conocido por sus posturas conservadoras, sus conferencias en campus universitarios y su abierta identificación como cristiano, murió asesinado mientras hablaba en un evento público en Utah. Al enterarse de una noticia así, la pregunta no es solo “¿qué pasó?”, sino sobre cómo los creyentes debemos responder de forma que refleje el amor de Cristo, la justicia y la verdad.
Primero, sentimos dolor. La Biblia nos llama a compartir el sufrimiento de otros: “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran” (Romanos 12:15). No tiene nada de extraño que muchos estén horrorizados, angustiados y buscando explicaciones. La vida de Kirk, como la de cualquier persona, merece respeto; su muerte injusta exige compasión y lamentación.
Leer más
Debe iniciar sesión para leer el resto de este artículo. Por favor inicie sesión o regístrese como usuario.
