(miComunidad.com) Una de las declaraciones más sorprendentes de Jesús aparece en Mateo 24:36 y Marcos 13:32: “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre.” Estas palabras han generado preguntas y debates a lo largo de los siglos: si Jesús es el Hijo de Dios y comparte la misma naturaleza divina del Padre, ¿cómo es posible que no supiera la fecha de su segunda venida?
Para comprender esta aparente contradicción, es necesario considerar la identidad de Cristo y el misterio de la encarnación. Jesús no es solo verdadero Dios, sino también verdadero hombre. La Biblia enseña que “en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1), pero también dice que “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan 1:14). En su encarnación, Cristo no dejó de ser Dios, pero voluntariamente aceptó las limitaciones de la naturaleza humana para cumplir la obra de la salvación.
Leer más
Debe iniciar sesión para leer el resto de este artículo. Por favor inicie sesión o regístrese como usuario.
