(miComunidad.com) Después de una magnífica exposición de la revelación general y especial de Dios, David ora:
“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío” (Salmo 19:14, RVR1960).
El Salmo 19 se puede dividir en dos secciones principales. La primera enfatiza la revelación general de Dios (versículos 1–6) y afirma que la existencia de Dios puede conocerse a través de la naturaleza, la razón y la conciencia (cf. Romanos 1:20). La segunda sección se enfoca en la revelación especial de Dios y hace referencia a la comunicación oral (profecía), escrita (las Escrituras) y personal (Cristo) con la humanidad. David concluye el Salmo 19 orando para que Dios acepte sus palabras y pensamientos. En su oración, llama a Dios su “fortaleza” y su “Redentor”.
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