(miComunidad.com) El argumento moral para la existencia de Dios parte de una observación que es imposible ignorar: toda persona, en cualquier cultura o época, reconoce la existencia de un código moral. Sabemos que hay cosas correctas y cosas incorrectas. Cada vez que alguien discute sobre lo que es justo o injusto, lo que está bien o mal, está apelando a una ley superior que asumimos que todos conocen y que nadie tiene el derecho de cambiar a su antojo. Esta referencia a un estándar moral implica que existe una Ley más alta, y donde hay una ley, debe haber un Legislador. Dado que la Ley Moral trasciende a la humanidad, se concluye que existe un Legislador universal: Dios.
La evidencia que respalda este argumento es clara. Incluso las tribus más remotas, aisladas del resto de la civilización, muestran un sentido de moralidad que refleja el mismo patrón que vemos en todas partes. Aunque sí existen diferencias en cuestiones culturales o civiles, las virtudes como la valentía, la lealtad, y los vicios como la avaricia y la cobardía, son reconocidos en cualquier rincón del mundo. Si el ser humano hubiera inventado este código moral, sería tan diverso como cada cultura, idioma o invento humano. Sin embargo, no es así: la moralidad es universal.
Leer más
Debe iniciar sesión para leer el resto de este artículo. Por favor inicie sesión o regístrese como usuario.
