(miComunidad.com) El libro de Proverbios utiliza un lenguaje poético lleno de contrastes. En Proverbios 14:1 encontramos una verdad que sigue vigente: “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.” Esta frase no habla solamente de paredes y techos, sino de todo lo que representa el hogar: la familia, la estabilidad, la fe y los valores que sostienen la vida diaria.
En la cultura de Israel, la casa era el centro de la vida. Allí se transmitían tradiciones, se formaban los hijos y se tejían las relaciones que daban seguridad a la comunidad. Por eso, la mujer tenía un papel crucial: con sabiduría podía fortalecer su familia, pero con insensatez también podía destruirla.
Leer más
Debe iniciar sesión para leer el resto de este artículo. Por favor inicie sesión o regístrese como usuario.



