¿Por qué el Falso Arrepentimiento conduce a una Falsa Conversión?

“demasiado a menudo tratamos el arrepentimiento como un llamado a limpiar nuestras vidas. Hacemos el bien para compensar lo malo que hicimos. Tratamos incluso de pesarlo, tratando de poner presión sobre el lado positivo. A veces hablamos del arrepentimiento como si fuera una resolución realmente seria para el nuevo año religioso”

¿Por qué el Falso Arrepentimiento conduce a una Falsa Conversión?
¿Por qué el Falso Arrepentimiento conduce a una Falsa Conversión?

(miComunidad.com) En un extracto de su nuevo libro, “Conversion: How God Creates A People” (Conversión: Cómo Dios crea un Pueblo), Michael Lawrence compartió el asunto del falso arrepentimiento y la falsa conversión con The Gospel Coalition. Lawrence explicó que “demasiado a menudo tratamos el arrepentimiento como un llamado a limpiar nuestras vidas. Hacemos el bien para compensar lo malo que hicimos. Tratamos incluso de pesarlo, tratando de poner presión sobre el lado positivo. A veces hablamos del arrepentimiento como si fuera una resolución realmente seria para el nuevo año religioso”, sin embargo, no es nuestro comportamiento el verdadero asunto sino nuestro corazón.

Lawrence describe cómo los Fariseos ilustran que incluso “si limpiamos nuestro comportamiento en una u otra área, nuestros corazones pueden aún mantenerse devotos a los ídolos”. Moralmente hablando, los Fariseos eran las personas mas respetables de la comunidad, incluso Jesús los llamó “sepulcros blanqueados”, limpios por fuera, pero corruptos por dentro (Mat. 23:27). La moralidad simplemente no equivale al arrepentimiento.

“El arrepentimiento verdadero se ve como un cambio de vida”, dijo Lawrence, “sin embargo, el cambio en el comportamiento resulta en un cambio de la adoración, y no al revés”. El arrepentimiento verdadero solo viene de la convicción del Espíritu Santo cuando abre nuestros ojos a “no la maldad de nuestros actos sino a la tración de nuestros corazones para con Dios” y al darnos un amor y una devoción hacia Dios que se convierte en nuestro deseo más profundo.

Lawrence alertó que “las iglesias no deben presionar a las personas a tomar desiciones apresuradas por Jesús, ni ofrecerles una rápida seguridad. En cambio, debemos llamar a las personas a arrepentirse”, continuó. “Cuando separamos el arrepentimiento de la conversión, ya sea porque pensamos que puede llegar después o tememos ahuyentar a las personas, reducimos la conversión a malos sentimientos o a una resololución moral. Peor aún, arriesgamos el asegurar una ‘conversión’, haciendole pensar a la persona que está bien con Dios cuando en realidad no lo está. Es casi como darle a alguien una vacuna contra el evangelio… Ellos piensan que YA tienen la Cristiandad”

De acuerdo con Lawrence, las Escrituras son claras acerca de los atributos de un converso genuino:

Ama a sus hermanos Cristianos y a la iglesia porque él o ella ama a Dios (1 Juan 5:1)
Desea estar en comunión con Dios, y no simplemente estar en paz en el cielo (1 Juan 1:6–7; 5:1)
Comprende que seguir a Jesús significa discipulado (1 Juan 1:6)
Obedece a Dios por su amor a Dios (1 Juan 5:2-3)
Está dispuesto a confesar y alejarse de su pecado (1 Jua 1:9)
Pone a la gracia como el bien más preciado y no considera sus propios deseos (1 Juan 1:7,10)

Lawrence concluyó que la vida Cristiana es una de constante arrepentimiento: “Jesús la describió como tomar nuestra cruz y seguirlo. Comienza en un momento determinado en el tiempo, pero continúa en una vida de servicio y amor a Dios”

Fuente: Hello Christian

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