Cardio en ayunas: ¿Bueno o malo?

 Bajar de peso puede volverse un propósito obsesivo en el que las personas pueden llegar incluso a cometer lo que muchos califican como una mala praxis con tal de perder esos kilos de más que sin duda no les molestó ganar al asistir a esas divertidas reuniones con los colegas, amigos o familiares.

Cardio en ayunas: ¿Bueno o malo?
Cardio en ayunas: ¿Bueno o malo?

(miComunidad.com) El uso excesivo de suplementos proteicos, entre otras, son solo algunos de los métodos que junto a realizar un entrenamiento en ayunas, se reciben con los brazos abiertos o se toman con peculiar aceptación a la hora de perder peso.

Los gimnasios por su parte, ese de donde ha salido mucha mala información que aprueban en su mayoría esta práctica, que para muchos otros con algo de sentido común podríamos ver como poco efectiva. Pero, ¿en qué se basan estas suposiciones?

Pues bien, en este caso podríamos decir que la ciencia juega a su favor, pues se ha observado que al realizar algún tipo de actividad física sin reservas energéticas provenientes de los carbohidratos simples, el cuerpo empieza a utilizar las grasas como fuente de energía para llevar a cabo el entrenamiento. Pero ojo, que el factor determinando acerca de dónde exactamente conseguir ese combustible depende del VO2 que exija el ejercicio.

Cardio en ayunas: ¿Bueno o malo?

La gráfica de arriba nos dice que a niveles bajos de intensidad se utiliza una mayor cantidad de grasa, mientras que a mayor intensidad se utilizan más el glucógeno proveniente de los azúcares, dado que proveen de energía de forma más rápida.

En este caso, un entrenamiento “correcto” en ayunas se limitaría únicamente a ejercicios moderados, pues al subir la intensidad y necesitar de más azúcares, al no contar con ello, el cuerpo se vería obligado a tomar las energías a partir de los músculos, perdiendo por tanto la masa muscular y llegando a un retroceso drástico en nuestro avance, situaciones que no debemos permitir en ningún momento.

Si hablamos en términos más profundos, podríamos decir que a la larga el cuerpo podría adaptarse a esta agresión y con ello empezaría a utilizar la grasa como combustible sin pasar por la destrucción de las fibras celulares para de esta forma mejorar la oxidación y quema de lípidos.

Comparando resultados

Si tomamos en cuenta el ejercicio en condiciones normales, frente al que se hace en ayunas, se logra una pérdida de peso equitativa, aunque en este último se muestra una mayor cantidad de grasas quemadas.

En estudios realizados con deportistas experimentados se notó que los entrenamientos en ayunas suelen venir acompañados de una mejor recuperación post entrenamiento y en la composición del cuerpo, en el que se reduce el porcentaje de grasas, pero se mantiene el de la masa muscular.

Riesgos

Si nos ponemos a analizar dichos resultados, podríamos llegar a intuir el riesgo que representa para el organismo, sobre todo de personas amateurs, pues recordemos, dichos estudios se realizaron sobre deportistas profesionales y no personas cotidianas que se tomaron al azar.

Por otra parte, si lo vemos desde el ámbito nutricional, el ayuno es una práctica poco recomendable para conseguir resultados efectivos en los entrenamientos a largo plazo, y si esto se toma como un hábito, el rendimiento en las rutinas bajaría considerablemente y los riesgos de lesiones por falta de coordinación se verían en aumento.

Esto quiere decir que si eres una persona con conocimientos básicos o intermedios en cuanto a la práctica de ejercicio, un entrenamiento en ayunas no es nada recomendable para ti debido a los riesgos presentes. Está claro que aunque los beneficios están ahí, se han demostrado únicamente en personas profesionales que lograr controlar la intensidad de su ejercicio y tienen una mayor adaptación a los cambios bruscos en sus entrenamientos.

Para los profesionales es aconsejable hacer este tipo de prácticas siempre y cuando se orienten a entrenamientos de sobre esfuerzo y adaptación fisiológica para la optimización energética, consumiendo una cantidad de carbohidratos de absorción lenta en la noche anterior para garantizar el empuje necesario de glucosa al inicio.

Conclusion:

Como recomendación para personas que no son profesionales y quieran adelgazar, no deberían ejercitarse en ayunas, es mejor que adapten sus ejercicios a sus horarios de comida y no se arriesguen a padecer mareos, vómitos, nauseas etc.

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